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La Tierra: El planeta azul

El largo camino desde la idea de la Tierra plana a la idea de la Tierra esférica en la historia del conocimiento acerca de nuestro planeta. Y algunas explicaciones de por qué es llamado el “planeta azul”.



a. Cómo se fue conociendo la forma de la Tierra.

Como lo muestran las múltiples fotos que han sido tomadas desde el espacio, la Tierra tiene la forma de una esfera. Sin embargo, para llegar a ese conocimiento pasaron muchos años. En efecto, durante un largo tiempo la mayoría de los seres humanos se la imaginaban plana, como la superficie de una mesa.

La creencia en una Tierra plana se encuentra en los escritos más antiguos. En la mitología caldea, por ejemplo, el mundo se representaba como un disco redondo y plano que flota en el océano. Varios filósofos griegos pensaban asimismo que la Tierra era plana.


Al parecer, el primer pensador que defendió la idea de una Tierra esférica fue Pitágoras en el siglo VI a.C. Más tarde, Aristóteles en el siglo IV a.C. dio una explicación fundamentada acerca de porqué creía que la Tierra es esférica. Uno de sus argumentos se basaba en que el borde de la sombra que proyecta la Tierra sobre la Luna durante un eclipse lunar es siempre circular. Solo una esfera puede generar una sombra circular desde cualquier dirección, argumentaba Aristóteles.

Otra razón que se invocó fue que la posición de las estrellas no es la misma cuando se las contempla desde diferentes latitudes. Por ejemplo, las constelaciones que en Grecia se veían formando un cierto ángulo con el horizonte, en Egipto se veían formando un ángulo diferente. Si la Tierra fuera plana, esto no debería ocurrir, ya que el paisaje celeste debería ser siempre el mismo.

Hacia el año 240 a.C. el matemático, astrónomo y geógrafo griego Eratóstenes hizo una estimación del radio de la Tierra basándose en la diferente longitud de la sombra que proyecta el sol a mediodía en dos puntos separados por una distancia en dirección norte-sur. Y el valor que encontró no es muy diferente del que ahora conocemos.

En la época en que el hombre comenzó a navegar grandes distancias, la idea de que la Tierra era una esfera se fue haciendo cada vez más evidente. Los navegantes que se movían hacia el Sur o hacia el Norte podían ver los cambios en el paisaje celeste. Incluso, las estrellas les permitían saber en qué dirección estaban navegando. En sus viajes encontraron estrellas que no habían visto nunca. Y lo más interesante era que, a medida que iban apareciendo estrellas nuevas, también aparecían tierras desconocidas. Además, cuando aparecía un barco en el horizonte, observaban que lo primero que se veía era el mástil y la parte más alta de él. Sólo al final se veía el barco completo.

Con los viajes realizados por Cristóbal Colón, Hernando de Magallanes, Sebastián el Cano y otros, la idea de que la Tierra tenía la forma de una esfera se hizo innegable. La Tierra es una esfera ya que es posible partir de un punto y volver al mismo lugar navegando siempre en la misma dirección.


Con el desarrollo de la cartografía y de la astronomía fue posible, poco a poco, construir un mapa de toda la Tierra.


Más tarde, con motivo de los viajes espaciales, los astronautas pudieron mirar la Tierra por primera vez desde el espacio, logrando también fotografiarla. Los mapas de antaño estaban correctos, Efectivamente, nuestro planeta es una esfera.


Si usted desea profundizar en torno a este tema y conocer los grandes avances realizados por la física y la cosmología en las últimas décadas, le sugerimos leer el libro “Breve historia del tiempo”. Su autor, Stephen W. Hawking (1942-2018) fue un físico teórico y divulgador científico británico. A los 21 años se le diagnosticó una grave enfermedad que se fue agravando con el paso del tiempo hasta dejarlo totalmente paralizado y obligarlo a utilizar un sofisticado mecanismo electrónico para poder comunicarse con los demás. A pesar de ello, sus aportaciones a la ciencia lo han convertido en uno de los físicos más relevantes del siglo XX. Se le considera el heredero de Einstein, revolucionó la Física con sus teorías del espacio-tiempo, el "big bang" y la radiación de los agujeros negros. Destacó asimismo como gran divulgador científico. Su obra "Breve historia del tiempo", publicada en 1988 se convirtió en un gran éxito a nivel mundial y estuvo en la lista de los bestsellers del periódico británico The Sunday Times durante 237 semanas.

 

b. La Tierra, el planeta azul


Las fotos de nuestra Tierra tomadas desde el espacio nos muestran que el planeta en que vivimos es una enorme esfera con armoniosos colores en los que predomina el azul. De aquí que muchos lo denominan el "planeta azul”, al igual que se dice que Marte es el "planeta rojo".


Nuestro planeta se ve azul, porque gran parte de su superficie está ocupada por océanos y mares. El agua ocupa prácticamente las tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta. Pero eso, ¿qué tiene que ver con que se vea azul?

Para comprender por qué el mar es de color azul necesitamos saber qué es el color. En la vida cotidiana, el color blanco es símbolo de pureza. Una hoja de papel en blanco es una hoja que no tiene manchas, dibujos ni escrituras. Si queremos que tenga algún color, debemos agregarle alguna sustancia coloreada.


Pero en el caso de la luz, el color blanco no es resultado de pureza. Por el contrario, la luz blanca es el resultado de la suma de todos los colores. Cuando la luz del sol atraviesa una zona en que está lloviendo, las gotas de lluvia descomponen la luz solar y separan los distintos colores. El resultado es ese magnífico espectáculo que conocemos con el nombre de arcoíris.


Si queremos tener luz coloreada, no hay que agregar color a la luz blanca, sino todo lo contrario, tenemos que quitar colores. Eso es lo que hacen los filtros de color. Un filtro rojo no agrega nada a la luz blanca, sino que quita todos los otros colores excepto el rojo.


Ahora bien, cuando la luz incide en un objeto, este absorbe parte de los colores de la luz blanca y refleja el resto. El color de un objeto corresponde precisamente a la combinación de los colores que son reflejados por el objeto. Esa es la luz que llega a nuestros ojos y que da lugar al color con que vemos al objeto.

De este modo, si vemos un objeto de color verde, será porque el objeto ha absorbido una parte de los colores que componen la luz y la parte que es reflejada es percibida por nosotros con un color que reconocemos como color verde. Si un objeto refleja todos los colores, entonces se verá de color blanco. Y si un objeto absorbe todos los colores, entonces se verá de color negro.

Ahora podemos entender por qué el mar es de color azul. El agua absorbe la parte del espectro de luz que corresponde principalmente a los colores rojo e infrarrojo. De este modo, la parte del espectro de luz que se refleja en mayor grado es la que corresponde al azul, lo que hace que el agua de los océanos y mares se vea de este color cuando la luz reflejada llega a nuestros ojos.

Al respecto hay que señalar que, si la cantidad de agua que la luz atraviesa es poca, como en un vaso o cuando estamos justo en la orilla del mar, el agua se ve transparente, porque es poca la cantidad de luz absorbida. En cambio, si la luz atraviesa gran cantidad de agua el color azul se acentúa. Es decir, la intensidad del color azul del agua depende de cuánta agua hayan atravesado los rayos solares. Ello explica, entre otras, la variedad de azules que se observan en el mar a diferentes profundidades.

Además, hay que tener en cuenta otros factores, como es el hecho que el agua del mar no es agua pura, lo que hace que los tonos de azul que pueda tomar se vean modificados por los diferentes elementos que están disueltos en ella, especialmente minerales. Y la contaminación puede hacer que el color del agua del mar se muestre con tonalidades diferentes.


Bien. Ya sabemos por qué el mar es azul. Ahora queda claro también por qué desde el espacio la Tierra se ve de un color azul.

Para finalizar quisiéramos proponerles leer los dos temas planteados en conjunto con los niños y niñas del curso, para luego conversar acerca de su contenido, conocer la opinión que tienen al respecto y proponerles que busquen más información para enriquecer lo que aquí se ha expresado.


Asimismo, lo que se refiere a las tonalidades diversas de color que presentan las aguas del mar por causa de la contaminación puede dar pie para crear conciencia acerca de la necesidad de terminar con dicha contaminación y planificar actividades para colaborar con su limpieza.

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