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Empleo del lenguaje geométrico en el reconocimiento de los dígitos

El empleo de un lenguaje geométrico básico puede ayudar a los párvulos a diferenciar los símbolos que representan los dígitos y a asociar cada uno de ellos con su respectivo nombre.



En este artículo proponemos utilizar el lenguaje geométrico de líneas rectas y curvas como una herramienta que ayuda a diferenciar, uno de otro, los símbolos correspondientes a cada dígito. Esta manera de enfocar el reconocimiento del símbolo conduce a que el aprendizaje se realice en forma más consciente, puesto que los educandos dispondrán de una herramienta –el lenguaje geométrico– que facilitará sus procesos de razonamiento y ayudará a distinguir con mayor seguridad un símbolo de otro y, posteriormente, facilitará su escritura.


Presentamos tres actividades que pueden ayudar al reconocimiento de los dígitos utilizando el lenguaje de líneas rectas y curvas. La primera de estas actividades apunta, precisamente, a diferenciar las líneas rectas de las líneas curvas, un conocimiento básico del lenguaje geométrico.




El primer paso es introducir las expresiones “línea recta” y “línea curva”. Para ello, se sugiere dibujar en la pizarra una línea recta y una línea curva, mostrar cada una de ellas, mencionar sus nombres y pedir a los niños y niñas que los repitan. Asegurarse que todos los niños y niñas aprendieron el nombre de ambas líneas.


Preguntar en qué creen que se diferencia una línea recta de una línea curva. Indicar que ahora conocerán un procedimiento para determinar cuándo una línea es recta y cuando es curva utilizando un cordel. También podemos utilizar un cordón o un hilo.


Dibujar una línea recta en la pizarra y colocar el cordel estirado sobre ella. Destacar el hecho que el cordel cubre totalmente la línea. Indicar que cada vez que eso se cumpla, diremos que la línea dibujada es una línea recta.


Luego dibujar una línea curva en la pizarra y colocar el cordel estirado sobre ella. Destacar el hecho que ahora no es posible cubrir la línea con el cordel estirado. Indicar que en este caso diremos que la línea dibujada es una línea curva.


Dibujar en la pizarra una línea que tenga una parte recta y a continuación otra curva. Colocar el cordón sobre cada una de las partes y pedir a los niños y niñas que en cada caso digan si se trata de una línea recta o una línea curva.


Dibujar en la pizarra una línea formada por dos partes rectas y repetir el procedimiento anterior.

Proporcionar a cada niño y niña un cordel y una hoja en la que se hayan dibujado líneas rectas, líneas curvas y combinaciones de ellas, como las que se muestran a modo de ejemplo en el recuadro.


Solicitar a los niños y niñas que con ayuda del cordel vean cuáles de las líneas dibujadas son líneas rectas, cuáles son líneas curvas y cuáles tienen partes rectas y curvas. Recordarles que para ello deben colocar el cordel estirado sobre cada una de las líneas dibujadas. Si con el cordel es posible cubrir una línea totalmente, entonces se trata de una línea recta. Si no es posible, entonces es una línea curva. Recordar que algunas líneas pueden tener partes rectas y partes curvas.


Una vez terminado el trabajo mostrar una hoja semejante a la que usaron los niños y niñas y señalar cuál es el resultado correcto de modo que ellos puedan verificar si lo que hicieron estuvo bien o se equivocaron.


Para finalizar se sugiere dibujar líneas rectas, líneas curvas y combinaciones de ellas en la pizarra y pedir a algunos niños o niñas que usando su cordel vayan a ver cuáles líneas son rectas, cuáles son curvas y cuáles tienen partes rectas y partes curvas. Preguntar si todos están de acuerdo con los resultados que dieron los niños o niñas que fueron a la pizarra. En caso de desacuerdo, poner en discusión las diferentes opiniones.





En esta actividad se espera que los niños y niñas puedan reconocer qué dígitos están formados sólo por líneas rectas o sólo por líneas curvas o por una combinación de líneas. Para ello se va a emplear el mismo procedimiento que se usó anteriormente, es decir, utilizar el cordel estirado sobre cada línea que es parte del dígito y observar si éste la cubre o no.

Proporcionar a los niños y niñas una hoja con los dígitos, como la que se muestra en el recuadro, y el cordel, hilo o cordón utilizado anteriormente.

Explicar que la tarea que tendrán ahora será observar los distintos dígitos que aparecen en la hoja y, empleando el cordel estirado, determinar los tipos de líneas de que está formado cada uno de ellos.


Para comenzar, se sugiere escribir en la pizarra el número 4. Colocar el cordel estirado sobre las líneas que lo forman para mostrar que en todas ellas se cumple que el cordel las cubre totalmente. Preguntar si todas las líneas que forman este número son rectas o son curvas. Concluir que efectivamente el 4 es un dígito formado sólo por líneas rectas.


Pedir a los niños y niñas que observen los dígitos de la lámina y busquen otros dígitos que también estén formados sólo por líneas rectas y que en cada caso lo verifiquen con el cordel estirado si lo estiman conveniente.


Una vez que todos los niños y niñas han finalizado la tarea, solicitar a uno de ellos que exprese sus conclusiones. Preguntar a los demás si les parece correcta la respuesta dada. En caso de desacuerdo, poner en discusión las diferentes opiniones.


Escribir en la pizarra los dígitos 1, 4, 7 para que los niños y niñas puedan ver si la selección que hicieron fue correcta.

Escribir en la pizarra el número 3 y mostrar que no es posible que las líneas que lo forman queden cubiertas cuando se coloca sobre ellas el cordel estirado. Preguntar si todas las líneas de ese dígito son rectas o son curvas. Concluir que efectivamente el 3 es un dígito formado sólo por líneas curvas.


Pedir a los niños y niñas que observen los dígitos de la lámina y busquen otros dígitos que también estén formados sólo por líneas curvas y, si lo estiman necesario, lo verifiquen empleando el cordel estirado.

Como en el caso anterior, una vez que todos los niños y niñas han finalizado la tarea, solicitar a uno de ellos que exprese sus conclusiones. Preguntar a los demás si están de acuerdo con la respuesta dada. En caso de desacuerdo, poner en discusión las diferentes opiniones.

Escribir en la pizarra los dígitos correspondientes para que los niños y niñas comprueben si fue correcto el resultado que ellos obtuvieron.

Escribir en la pizarra el número 2. Colocar el cordel estirado sobre las líneas que forman este dígito y mostrar que hay algunas partes que se pueden cubrir totalmente con el cordel estirado y otras en la que eso no ocurre. Señalar que en este caso se puede concluir que el 2 está formado por líneas rectas y por líneas curvas.

Pedir a los niños y niñas que observen la lámina y busquen qué otros dígitos están formados por líneas rectas y por líneas curvas y que lo verifiquen empleando su cordel si lo estiman conveniente.


Una vez que todos han finalizado la tarea, solicitar a uno de ellos que exprese sus conclusiones. Preguntar a los demás compañeros y compañeras si están de acuerdo con la respuesta dada. En caso de desacuerdo, poner en discusión las diferentes opiniones.


Escribir en la pizarra los números correspondientes para que los niños y niñas comprueben si su trabajo fue correcto.


A modo de sistematización, mencionar un dígito cualquiera y preguntar si está formado solo por líneas rectas, solo por líneas curvas o por líneas rectas y líneas curvas. Repetir la pregunta anterior para cada uno de los otros dígitos.


Nota: En este caso se han escrito los dígitos de una determinada forma, sin embargo, sabemos que es posible encontrar otras formas de escribirlos. Si usted lo desea puede mostrar a los niños y niñas otras de esas formas y hacer la descripción empleando el tipo de líneas que corresponda.





Para hacer más ameno el aprendizaje de la forma de los símbolos correspondientes a cada dígito se sugiere proponerle a los niños y niñas que respondan las siguientes adivinanzas.


Una línea curva arriba, una línea curva abajo.

Entre las dos se forma una pequeña cintura.

Por eso te puedo decir:

¡Qué bonita es mi figura!

¿Qué digito soy?


Tengo una línea recta como un palo de escoba,

por eso soy derechito y estirado.

También tengo otra más pequeña

apuntando para un lado.

¿Qué digito soy?



Yo comienzo desde arriba

con una pequeña curvita

que más abajo se dobla

hasta quedar bien redondita.

¿Qué digito soy?



Arriba una línea curva

redonda como una nuez.

Con otro dígito me confunden

si me ponen al revés.

¿Qué dígito soy?



Una línea curva arriba y una línea curva abajo.

Las dos están unidas y son casi igualitas.

Pero más de alguno piensa

que la de abajo es más grandecita.

¿Qué dígito soy?



Tengo una línea curva

que más parece un globito.

Es por eso que me veo

redondito, redondito.

¿Qué dígito soy?



Una línea curva y una línea recta

mi cuerpo van formando

Algunos dicen al verme:

¡Ahí va un pato nadando!

¿Qué dígito soy?


Todas mis líneas son rectas.

Si me quieres imitar

hay que estirar una pierna

y sobre ella la otra hay que doblar.

¿Qué dígito soy?




Arriba una línea recta hacia el lado

y otra pequeña hacia abajo.

Luego una línea curva que más parece una panza.

Vamos a ver si tú puedes

resolver esta adivinanza.

¿Qué dígito soy?



Tengo una línea recta hacia el lado,

también una más larga hacia abajo.

Algunos me ponen otra al medio

para terminar el trabajo.

¿Qué dígito soy?

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